Recordando el escándalo de coimas Air Canada – Airbus de los años 80

En julio de 1988, Air Canada compró 34 Airbus A320 a un costo total de 1.800 millones de dólares canadienses, o 1.500 millones de dólares estadounidenses en ese momento. El acuerdo también incluía piezas para el avión. Posteriormente, el trato se vería envuelto en una gran controversia, que incluiría acusaciones de colusión de parte de grupos de presión, ministros del gabinete, asesores gubernamentales de alto nivel, burócratas y la dirección de Air Canada.

Air Canada a320 1989
El escándalo se produjo en torno a un acuerdo por 34 aviones Airbus A320. Imagen: Aero Icarus via Flickr 

Antes de empezar, debemos advertir que este fue un escándalo de grandes proporciones. Se han producido largos informes tanto por el gobierno canadiense como por el FBI en conjunto con agencias americanas. Entonces, este será un resumen muy aproximado del escándalo, mirando el panorama general con más foco sobre Airbus y Boeing que sobre la política canadiense.

Un poco de historia

Fue a principios y mediados de los 80 cuando Airbus reveló su segundo avión comercial de pasajeros al mundo: el A320 de un solo pasillo, promocionado como el primer avión civil totalmente computarizado del mundo. Uno de los objetivos de este nuevo producto era enfrentarse al ya popular Boeing 737. La competencia por los pedidos de aviones era feroz en esta época, ya que Boeing intentaba mantener su dominio mientras que Airbus buscaba cierta tracción en el mercado.

¿Qué tan acalorada se puso esta competencia? Bueno, Boeing llegó a soltar 155 millones de dólares canadienses para comprar De Havilland Canada al gobierno canadiense con la intención de hacer “importantes inversiones adicionales para el desarrollo de productos en curso y la modernización de la planta de De Havilland“, escribe el LA Times. Air Canada era todavía una aerolínea de propiedad del estado en ese momento, y por lo tanto Boeing vio su compra de De Havilland como una forma de establecer buenas relaciones con un cliente potencial.

Boeing esperaba asegurar un contrato con el gobierno canadiense (dueño de Air Canada en ese momento) al comprar De Havilland Canada, fabricante del DHC-6 Twin Otter. Imagen: U.S. Northern Command

Airbus gana, y Boeing abandona el DHC

Al final, Air Canada haría un trato con Airbus por los A320, muy a pesar de Boeing. Un portavoz de Boeing dijo lo siguiente a la Associated Press:

″Estamos muy decepcionados por la selección de Air Canada de Airbus… La nueva generación de (Boeing) 737-400 habría proporcionado a Air Canada aviones con tecnología probada y un considerable contenido canadiense, aviones que, en nuestra opinión, hubieran satisfecho mejor las necesidades de reemplazo de la flota de la aerolínea.″

Boeing pondría casi inmediatamente a la venta a De Havilland Canada, que fue adquirida eventualmente por Bombardier.

brian mulroney
El primer ministro canadiense, Brian Mulroney, sería acusado de tomar una “comisión” como parte del acuerdo de Airbus. Imagen: US DoD via Wikimedia Commons

La investigación oficial comienza siete años después del acuerdo

Recién en 1995 la fuerza policial nacional de Canadá – la Real Policía Montada Canadiense (RCMP) – realizaría una investigación oficial sobre el acuerdo.

Un informe del gobierno canadiense afirma que Airbus pagó a International Aircraft Leasing (IAL) una gran suma de dinero por el trato – se creía que la cantidad era de 20 millones de dólares canadienses. IAL estaba controlado por un hombre de negocios alemán llamado Karlheinz Schreiber, del que el informe americano dice:

“Cuando está en Canadá, Schreiber pasa su tiempo y usa su dinero con políticos conservadores de alto rango y amigos. Se sospecha que ha canalizado grandes sumas a las arcas de la campaña conservadora.”

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Una de las razones del acuerdo con Airbus fue reemplazar el Boeing 727. Imagen: Piergiuliano Chesi via Wikimedia

Schreiber testificaría que parte de sus ganancias de comisión se pagaría al Primer Ministro canadiense. Algo que el Primer Ministro negaría, diciendo: “Nunca recibí un centavo de nadie por los servicios prestados a nadie en relación con la compra por Air Canada a Airbus de 34 aviones en 1988“.

Otro aspecto del escándalo fue la sustitución de la mayoría de la junta directiva de Air Canada por el gobierno conservador del Primer Ministro Mulroney. La premisa de esto es que la selección estratégica de los miembros del consejo habría influido en las decisiones de compra.

AC A320
Algunos de los A320 que vienen de este acuerdo problemático todavía son parte de la flota de Air Canada. Imagen: Johnnyw3/ Wikimedia Commons 

Los resultados de la investigación

La investigación se diluiría, con rachas de actividad en 2008 y 2010. Las fuentes señalan que las acusaciones de EE.UU. sobre dinero de Airbus yendo hacia las arcas de las campañas de los partidos políticos no tenían fundamento. Mientras tanto, una “Comisión de Investigación” de 2010 concluiría que Schreiber y Mulroney no llegaron a ningún acuerdo mientras este último era todavía un primer ministro en funciones. El dinero se intercambió, pero fue para promover la venta de vehículos militares en el mercado internacional.

Al final, Schreiber afirmaría que el dinero que recibió de Airbus era una comisión y una parte normal del negocio. Dijo:

“…es dinero basado en el éxito. Era una comisión. ¿Entiendes? Sin negocio, no hay comisión. En otras palabras, el acuerdo oficial se hizo con Airbus a través de una empresa, IAL, que es la empresa fiduciaria en Liechtenstein.”

Como mencionamos anteriormente, los detalles completos de esta historia son complicados y no servirían para proporcionar una breve visión general de todo el escándalo. Sin embargo, aquí están los pocos detalles que conocemos en términos de los resultados de esta controversia según The Globe and Mail:

  • Schreiber acusó a su contador de saquear su cuenta secreta suiza.
  • El contador tomó represalias filtrando a la publicación alemana Der Spiegel documentos que revelaron un plan para sobornar a empresas y políticos en Alemania y Canadá. Los documentos condujeron a la encarcelación de funcionarios en Alemania.
  • En Canadá no se pedirían cuentas a nadie, aunque surgirían varias demandas. Una de ellas dio lugar a un acuerdo de 2,1 millones de dólares canadienses para Mulroney, que también incluía una disculpa del gobierno canadiense.
  • Schreiber inició una demanda por difamación de 35 millones de dólares canadienses contra la CBC y uno de sus periodistas.
  • El ex miembro de la junta directiva de Air Canada, Frank Moores, demandó por 15 millones.
easyJet, Flight Resumption, June 15th
easyJet estuvo recientemente involucrada en un caso de soborno relacionado con Airbus. Imagen: easyJet

Airbus y sus controversias

Si bien el escándalo de Air Canada es una noticia vieja, Airbus ha estado enfrentando una investigación criminal de corrupción durante los últimos años encabezada por las autoridades británicas, francesas y estadounidenses. Estas investigaban las acusaciones de que Airbus sobornó o coaccionó a diferentes empresas y agencias para aumentar sus ventas a través de una red de “agentes”.

El fabricante europeo de aviones llegó a un acuerdo sin precedentes, de 4.000 millones de dólares, con Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos. Los fiscales franceses dicen que su investigación implica transacciones en varios países, incluido Kuwait. Otros países mencionados son China, Japón, Rusia, Brasil y Turquía.

¿Tiene alguna idea sobre este escándalo, o la práctica general de contratar a lobistas externos para influenciar clientes? ¡Díganos lo que piensa en los comentarios!

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